lunes, 9 de enero de 2012

Pasta de dientes casera con plantas aromáticas

 Hazte tu propia crema dental a base de plantas:

Ciertas plantas aromáticas tienen propiedades que podemos utilizar para el cuidado de nuestras encías y dientes.
Mi compañera Carmen me facilitó una receta para elaborar una fantástica crema dental para el cepillado diario de los dientes.

Ingredientes:
-Plantas para hacer la infusión: Salvia, Tomillo, Menta


Fotos de:  Brotes de menta, Tomillo y Salvia.

Opcionales: Semillas de hinojo, semillas de anís, cola de caballo (equisetum), hierba-luisa…
- Arcilla blanca – Caolín purificado para uso terapeútico.
- Sal marina
- Glicerina líquida (no confundir con vaselina líquida).
- Tintura de propóleo
- Bicarbonato (opcional). Yo utilicé este ingrediente.
Para completar un tubo de crema dental usamos como medida la cucharilla de postre.

Proporciones para un tubo de pasta:
- 5 partes de arcilla blanca (Caolín) purificada para uso terapéutico.
- 8 partes de infusión
- Una pizca de sal marina
- 1 parte de Glicerina líquida.
- 5 gotas de tintura de propóleo.
- Una pizca de bicarbonato.
* Si quieres un sabor dulce puedes añadir una pizca de Stevia en polvo.

Nota: las plantas se pueden conseguir en una herboristería y lo demás en alguna droguería especializada. (Incluso te venden tubos para rellenar de pasta, también se puede guardar en un pequeño bote junto con una espátula de madera o plástico)

Procedimiento de preparación:
Se hace la infusión (tres veces más de lo que emplearíamos para una infusión normal) una vez hervida el agua, se añaden las hierbas y se dejan reposar durante 10 minutos.
Se cuela la infusión y se añade la sal, el bicarbonato, la glicerina y el propóleo y se agita bien hasta que todos los elementos estén disueltos.
Se vierte el líquido sobre el Caolín y se va removiendo hasta que adquiera la textura adecuada. Se envasa y listo.

 Nota: A mi las pasta me quedó un poquito más oscura de lo que muestra la foto.



Si nos sobrara alguna cantidad o queremos hacer la mezcla para una temporada, se puede mantener en el frigorífico perfectamente durante 6 meses.
Es ideal para regalar a los amigos que saben apreciar este tipo de regalos.
Cepíllate
¡Suerte y no olvidéis que lo que realmente limpia los dientes es el cepillado después de cada comida!

sábado, 10 de diciembre de 2011

El Clan del Oso Cavernario


El jefe del clan preguntó a su hijo que tal le habían ido las notas ese trimestre, el adolescente le pasó a su padre la tablilla de madera en la que los diferentes maestros del clan confeccionaban sus notas, colocando un determinado número de muescas.
El padre tomó la tablilla y empezó a  ver que la mayoría de las asignaturas estaban suspendidas, mosqueado, comentó con su hijo:

Bueno que te hayan suspendido en el manejo de la lanza, se puede entender porque aún no tienes la fuerza necesaria para manejarla.
Que te hayan suspendido en tiro con onda, no tiene demasiada importancia, al fin y al cabo es una destreza de mujeres.
Que te hayan suspendido en religión bueno, no estas llamado ser un chaman, tú serás el jefe del clan cuando los espíritus me llamen.
Pero que te hayan suspendido en historia, cuando casi ni la hemos empezado, eso si que es una vergüenza para un futuro jefe.
Esta podría ser en forma divertida el inicio de la historia, pero la fantástica novela de “El Clan del Oso Cavernario”, empieza con un terremoto.

 
La escritora Jean M. Auel, concibió con sus novelas una estupenda recreación de cómo pudo ser la evolución del hombre a través de sus primeros momentos. Hace poco volví a leer a su primer libro (saga de 6 novelas) y me volvió a sorprender el enorme conocimiento que la autora posee de las plantas. Aparecen casi un centenar de ellas, pues fui tomando nota de las plantas que aparecían (muchas de ellas no las reconocía o me había olvidado, fue un buen ejercicio de memoria): Lúpulo, trébol, brotes de alfalfa, corteza de abedul, sauce, aliso, raíces de lirio, equisetum, datura, mijo, arce,  muérdago, té de roca, ranúnculo, helecho, cornezuelo del centeno, diente de león….y un montón de plantas mas.
Me sorprendieron además las aplicaciones curativas que se daban y realmente pienso que sería de aquella manera en que las curanderas, mediante transmisión oral o mediante el recuerdo de la estirpe de humanos que se extinguieron basando sus conocimientos no en el aprendizaje sino en la capacidad de poder recordar experiencias vividas por sus antepasados, iniciaban la base de la medicina.
Bonita hipótesis entre la diferencia entre los hombres de Cromagnon y los Neandertales. Os recomiendo leer o volver a releer estas fantásticas historias prehistóricas. Es mi pequeño homenaje a esta autora.

La crítica ha llegado a calificar como “un pequeño milagro” su trabajo para describir detalladamente una sociedad de la Edad de Hielo, incluyendo temas tales como la interacción con el medio ambiente, las relaciones humanas, los ritos religiosos y el comercio. Un mensaje común a todos sus libros es no dar las cosas por sentado, como por ejemplo los abundantes pero limitados recursos de la Tierra. Sobre todo, refuerza el hecho de que la gente que vivió hace 20.000 años era tan inteligente y creativa, y tan humana como cualquier persona actual.

Los hombres anteriores a nosotros dependían tanto de su medio y del conocimiento del mismo, que el cuidado de sus ecosistemas era el fundamento de su futuro y de su especie, en este aspecto reconozco a estos humanos como mas inteligentes que nosotros. Nuestro plantea Tierra se tambalea y sus recursos menguan y seguimos apoyando una economía basada en el constante consumo de recursos en su mayoría innecesarios, para evitar que haya paro y que las grandes multinacionales y los grandes especuladores apoyados por nuestros políticos, siguen sin entender nada. Este sistema actual de vida está llamando a su fin si no hacemos algo para remediarlo.

Foto de Cola de caballo - Equisetum

lunes, 24 de octubre de 2011

Karité. El árbol de mantequilla


El karité (Vitellaria paradoxa) , familia de sapotaceas, es un árbol de hasta 15 metros de altura de las sabanas arbóreas del oeste de África. El nombre de karité significa árbol de mantequilla. Este árbol puede vivir hasta tres siglos y el diámetro del tronco puede medir hasta un metro.

Árbol centenario de Karite. 
Tradicionalmente en África del Oeste, sus frutos se llaman nueces, estos frutos son drupas carnosas con una almendra de cáscara fina. Se obtiene, tras ebullición y triturado de estas almendras, una grasa vegetal llamada manteca de karité.

El karité crece en estado salvaje en África, especialmente en Burkina Faso, Costa de Marfil, Malí y Sudán, donde se encuentran los árboles de mejor calidad, gracias a la constitución de su subsuelo. Da sus primeros frutos tras 15 años. Aunque, se considera que alcanza su edad adulta hacia los treinta años, en este momento se puede obtener hasta 20 kg de frutos, es decir 5 kg de almendras secas, de las cuales se obtendrá aproximadamente 1 kg de manteca de karité. Entre los cincuenta y los cien años de edad se obtiene la mayor cantidad de frutos, lo cual dificulta su cultivo.

Mi amigo Bruno me trajo de Togo un bote de mantequilla de Karité y me explicaba que lo utilizaban mucho para protegerse del sol y para la cicatrización de las heridas, así como para quemaduras y quitar las arrugas.




Frutos de Karite ya recolectados.

Me contaba este amigo que en Togo se distinguen tres grandes zonas, la zona sur (la región maritima), donde hay muy pocos árboles (quitando los cocoteros) y donde vive la mayoría de togoleses, la zona central, con una mayor abundancia de bosque, pero que estos son quemados indiscriminadamente cuando algún cazador de la zona está buscando algún tipo de animal y la zona norte, la más montañosa es donde existe una mayor cultura de los bosques, donde mejor los conservan y donde es menor la presión humana, allí cultivan el Karite y que posiblemente sea considerado un árbol sagrado como lo es en Burkina Faso (su país vecino del Norte).

 La pena es que no saquen mayor rendimiento a un producto que tiene tantos beneficios y donde creo que hay demasiados intermediarios, en un proceso que da trabajo a miles de mujeres y donde puedo imaginarme el sueldo que les darán (principalmente por ser mujeres).

martes, 11 de octubre de 2011

Azafrán. Una apuesta por la integración.

El azafrán es una planta bulbosa, denominada botánicamente como Crocus sativus, pertenece al orden de las Liliáceas, familia de las Iridáceas. Se cree que es originaria de Asia.Necesita climas extremos para su desarrollo, es decir, inviernos fríos y veranos cálidos.

Imagen cedida por: http://www.AgroEs.es
Foto de los estigmas de azafrán recién sacados de la flor. Es un trabajo lento y delicado.
Luego se tostarán para quitar el agua y poderlos conservar (pierden 3/4 partes de peso con el tostado).

Es una planta herbácea, perenne, con una altura normal de 10 a 25 cm que en algunas áreas, debido a factores ambientales puede sobrepasar los 40 cm. Sus hojas ase secan en primavera y se queda el bulbo bajo tierra esperando a brotar en el otoño.

Posee un bulbo sólido de 2,5 a 3 cm de diámetro. Posee una yema apical y frecuentemente otras laterales que dan origen a las hojas. El bulbo se halla recubierto por una túnica reticulada de ásperas fibras de color terroso o marrón claro. Se le conoce con el nombre de “cebolla”.


Flor de azafrán en el campo
Las hojas parecen nacer del bulbo, envueltas en su base por unas vainas; son lineares, casi cilíndricas, erectas, de color verde oscuro y marcadas longitudinalmente con una banda blanca en su cara interna y una nervadura en su parte externa. El número de hojas, agrupadas en manojo, oscila entre 6 y 10; su anchura suele ser de unos 2 mm y su altura sobrepasa la de las flores, pudiendo alcanzar y superar los 30 cm según sea la calidad de la planta. Hojas y flores nacen generalmente al mismo tiempo. ya avanzada la primavera estas hojas se secan. Se las conoce vulgarmente como “cerdas” o “espartillo”.

Las flores suelen ser de 1 a 3 por tallo de la planta, que a su vez puede constar de 2 ó 3 tallos. La flor consta de 6 pétalos de color violáceo.


Los estigmas destacan en la concavidad de la flor en número de 3, de color amarillo rojizo o anaranjado; 3 a 4 cm de largo, que una vez desecados quedan reducidos a 2 cm. Finísimos en su base, devienen progresivamente más gruesos hasta alcanzar en su extremidad unos 2 mm; son por lo general acanalados y rematados en forma de maza o pequeña trompa.




El estigma seco posee una intensa fragancia y constituye lo que se denomina azafrán.

Se trata de coger las flores formadas al amanecer y a continuación quitar las los estigmas de la flor con mucho cuidado y desecarlos con estufa, para después venderlos como especia de gran valor comercial.

Esta introducción al azafrán la relato para en próximas entradas comentar el proyecto que actualmente llevamos entre manos, para poder dar trabajo a chicos y chicas discapacitados de la Fundación CEDES de Zaragoza.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Peñaflor. Un paseo por el monte


El otro día fuimos con mi compañero Jesús a Peñaflor, una pequeña localidad a unos 14 km al noreste de Zaragoza, junto al río Gállego. Queríamos ir a recoger semillas de sabinas para reproducir en la Escuela de Jardinería
Los estragos de este seco verano dejaban huella en todo cuanto nos rodeaba. Llegamos a un lugar que llaman el “Vedao” y en una caseta de agentes forestales dejamos el coche para emprender nuestro paseo.



Foto de un águila calzada, que deben de estar preparando su viaje de retorno con sus pollos.

Al empezar a caminar nos sorprendieron los reclamos de dos águilas calzadas que volaban sobre nosotros, llamándose constantemente entre ellas ¡Que recibimiento!




Foto de un milano negro, rapaz especialmente gregaria.
Estuvimos cogiendo los escasos frutos que el duro verano había dejado criar a algunas sabinas. Seguimos por campos abandonados apreciando los aromas de un monte plagado de romeros, sabinas, tomillos, albardines, lavandas, retamas, coscojas, pinos agotados por la sequía y el muérdago que les va chupando su escaso sustento y un montón de plantas capaces de sobrevivir en suelos cargados de yesos y sales y donde la sequía es una constante. Las plantas estaban en el límite hídrico de supervivencia – hacía años que no teníamos un verano tan seco-.

Foto de la Gypsophila hispánica. Una planta endémica en España y protegida, que pudimos observar en estos parajes

(Nos encontramos con otras muchas plantas singulares de las que prometo hablar en otro post, como  la Coronilla de fraile o "globularia alypum", Helianthemum, Limonium y un buen grupo de plantas que crecen sobre los yesos (sustratos gipsicos).



Al volver fuimos fijándonos más en los pájaros y dimos con cogujadas, colirojos reales, cornejas, un milano negro, un par de buitres al fondo y para terminar desde un gran pino salió un tremendo ejemplar de águila culebrera. Las rapaces son sin duda un buen indicador biológico de un ecosistema, o cabe duda de que este lugar promete.


 







Águila culebrera - fotos de la Fundación Migre y de Juanjo Aparicio
Estas águilas pueden alcanzar una envergadura de hasta 1,70 metros. No muy fáciles de observar.



Es increíble como en un lugar tan cercano a Zaragoza, con una masa forestal tan limitada, pueden habitar aves y plantas tan singulares y tan maravillosas.