viernes, 30 de octubre de 2009

ADIVINA, ADIVINANZA...

Aquí presento un detalle de una foto bastante curiosa y que dejo a mis queridos lectores y seguidores de este blog, para que adivinen de que se trata.




¡Curiosa foto!. Ahora es el tiempo de que aposteis en el apartado de comentarios.!For the whole people!

sábado, 17 de octubre de 2009

¡Plan en otoño!


El valle de Chistau, regado por el río Cinqueta o Zinqueta, deja a sus pies un precioso paraje que descubrí con mi amigo Javifields, al emprender una excursión en torno a la peña de San Martín, junto a Plan.


Foto pepenosela de la peña de san Martín.


Subiendo a la parte alta de Plan y siguiendo una senda que se dirige a los prados altos del lugar, se alcanza un collado en el que el paisaje se vuelve cálido y suave. Prados con sus bordas bien mantenidas, riachuelos y agua por todos los lados, plantas y pajarillos de todo tipo, lo convierten en un paraje de especial belleza.

Desde el collado se alcanza una buena pista que te lleva al pueblo de Serveto, otro precioso lugar. Sorprende adivinar como todas las casas más viejas de piedra, llevan marcado el amargo lacre de un gran incendio que aconteció en el lugar, incluida la iglesia.

En la plaza de Serveto se encuentra una preciosa casa vestida de parra virgen (partenocisus sp.) y que en estas fechas continuará poniéndose roja.



Foto casa de Serveto tapizada por la parra virgen.

Allí continua la senda para volver por la parte trasera de la peña y viramos
hacia la cara sur, esta orientación la deja bien clara la vegetación, hemos dejado serbales, zarazamoras, fresnos, chopos a cambio de encinas, pinos, bojes y erizones (genista scorpius).
La excursión se remata accediendo a Plan por la ribera del Cinqueta (la senda atraviesa la carretera), sin duda un buen sitio para observar a un gran número de aves, cuando terminada la caída de las hojas de sauces, fresnos y chopos, se puedan avistar más fácilmente.
El final de la excursión, termina con una estupenda comida en un restaurante de Plan, que queda a pie de carretera y cuyo nombre no recuerdo, y que es del todo recomendable.


Foto de Plan desde la Peña de San Martín y Javifields a mi vera.

¡Que bonito es compartir estas travesías al lado de un buen amigo!

domingo, 4 de octubre de 2009

Mercedes Sosa.¡Hoy se ha caido un pétalo!

Mercedes Sosa, la gran cantante y reivindicativa mujer de las libertades y la igualdad. Nos deja para siempre su recuerdo en nuestra memoria.
He escuchado que ha fallecido hoy en Buenos Aires y quisiera rendirle un pequeño homenaje a través de esta canción.




miércoles, 23 de septiembre de 2009

Cuaderno de Campo - ¡Hazte uno este otoño!-

Un Cuaderno de campo es un pasatiempos estupendo.
Que nadie se piense que es necesario conocer el nombre de todo cuanto ve, ni ser un gran biólogo o geólogo, lo importante es tomar nota de aquellas cosas que por una razón u otra nos puedan llamar la atención.
Material necesario:
Simplemente con una libreta y un lápiz, una cámara digital que sea capaz de hacer fotos, una pequeña navaja y una pequeña lupa “cuentahilos”, suficiente para empezar nuestra aventura (los prismáticos los dejamos para mas adelante, junto con la inseparable guía de aves).

Donde:
Con la excusa de manejar la cámara de fotos, bastará con dirigirnos a cualquier lugar donde haya vegetación. Puede ser desde los parques de nuestros barrios, algún campo yermo, hasta una recomendable zona próxima al cauce de algún río o arroyo (allí hay mucha mas vida).

Foto de almendras roidas por ratones sobre la propia rama, en un almendro de Nalec (Lérida).

¿Qué hay que hacer?
Poner nuestro cinco sentidos en marcha: Mirar todo cuanto nos parezca interesante, distinto al resto, desde el suelo al cielo. Escuchar todos los posibles sonidos que puedan oírse e intentarlos distinguir unos de otros. Tocar las distintas hojas de árboles para ver si son lisas o rugosas, detectar si los márgenes de las hojas son cortantes….. y tener mucha paciencia y curiosidad.
Todo con el objetivo de detectar el mayor número de seres animados o inanimados que existan en la zona.
Un ejemplo:
Los datos que a veces resultan insignificantes pueden tener un gran valor cuando somos capaces de interpretarlos adecuadamente. Un pequeño ejemplo: El otro día andaba por con mi nueva cámara, mi lupa de bolsillo y la navaja, por un bosque que se había incendiado este mes de julio. Quise ver como evolucionaba la zona quemada y que nuevos indicios de vida había en la zona. Los resultados fueron muy fructíferos y esto no suele ser lo normal, pues la mayoría de las veces vuelves a casa con muy pocas cosas nuevas.

Encontré los restos carbonizados de una culebra junto a un murete de piedra, las encinas abrasadas en su parte aérea, empezaban a rebrotar, aun a pesar del duro verano que han sufrido.
En una isleta boscosa salvada de las llamas, lo más sorprendente: Un puñado de plumas dispersas, que mirándolas detenidamente, supe que el pájaro al que pertenecían las plumas (y que no he conseguido identificar), había sido devorado por una rapaz (las plumas estaban arrancadas detenidamente y no mordidas como hacen los zorros, gatos monteses, tejones u otros cazadores terrestres del bosque). La alegría fue encontrar un par de pequeñas plumas del cazador, que me indicaron que se trataba de un azor.
Foto de los restos de plumas encontrados.

Fotografié la escena y recogí para el cuaderno, algunas plumas del cazador y su víctima. Apunte la fecha y la zona en la que lo encontré. ¡Y , ya está! A veces cuando repaso el cuaderno, me dedico a añadir algún dibujo o colorear algún detalle o pegar alguna foto.
Beneficios:
TODOS. Aprenderas a pasar unos magníficos ratos rodeado de naturaleza. Conocerás muchas cosas y te sorprenderás de muchas mas. ¡ Hazte uno!

domingo, 6 de septiembre de 2009

Las semillas de la memoria (1)

Ahora que empieza el curso escolar aprovecho para escribir algo que hace demasiado tiempo llevaba en la cabeza:

Los tiempos avanzan que es una barbaridad y las nuevas tecnologías nos brindan un sinfín de comodidades, que como cualquier producto que se precie, tiene sus efectos secundarios.

Ya no es necesario recordar los números de teléfono, van todos en la tarjeta SIM. Ya no es necesario saberse orientar, con un simple “Tomtom” (¿lleva mensaje subliminal la marca ésta?) acoplado a la pantallita del coche, suficiente para llegar a buen puerto. No hace falta aprenderse demasiadas fechas históricas o vida y milagros de autores, pintores, filósofos, inventores…, sólo es necesario darle al buscador de turno para que nos lo encuentre en los revueltos mares de Internet. ¿Gramática?, con cuatro palabras mal escritas y otros cuatro símbolos, uno envía cualquier mensajes sin preocuparse de mas.











Consecuencia de todo esto: nuestra memoria y nuestro vocabulario se debilitan más de la cuenta.
A nuestra mente le dejamos el ya y el ahora. El ritmo de nuestra vida se acelera mas y mas y como no podía ser de otro modo, lo trasladamos a nuestros hijos, que lo multiplican a un ritmo espectacular, con lo que su capacidad de concentración al igual que toda nuestra memoria se diluye como un pámpano de hielo sobre la arena de un desierto. Desierto que avanza sobre nuestro cerebro de forma alarmante a la velocidad del Siroco.



Realmente asusta el hecho de no recordar determinados hechos o situaciones (que no es poco) y a lo que denominamos CULTURA, pero más desalentador es el hecho de ir perdiendo la palabra. Las conversaciones reducen su discurso por miedo a perder a su interlocutor, carente de bastante concentración, y el contenido pivota sobre un exiguo léxico, que por ello contiene bastantes: “ el este…, esto...¿cómo se llama?, ¡Bueno, tu ya me entiendes!, ja, ja, ja”.


La suerte es que el hombre creo el lenguaje y después la escritura y con la escritura los libros. Los libros son la semilla que cuando arraiga empieza a brotar y así, crece el placer, la curiosidad, el estímulo, el pensamiento crítico…Como hojas del árbol de nuestra sabiduría, generan una sombra propicia para el desarrollo de nuevas semillas y de esta forma aparecen los bosques del conocimiento y del entendimiento, capaces de retroalimentar nuestra memoria y nuestra inteligencia.

¡Siembra libros y recogerás revoluciones!