lunes, 20 de junio de 2011

Gorrión cazando una lagartija

Es cierto que hace unos meses comentaba la noticia de la reducción de la población de gorriones en las zonas urbanas. Entre otros argumentos como la competencia con otras especies, la falta de agresividad y nuevas enfermedades derivadas del contaminado medio en el que habitan con nosotros, les está haciendo disminuir de forma alarmante de nuestro entorno. ¡Sin duda una mala noticia! (hago referencia AQUÍ)

Yo no tengo, en Zaragoza, la percepción de ver disminuida la población de gorriones, tampoco realizo ningún tipo de conteo, es simplemente que cuando voy a cualquier parte de Zaragoza o sus alrededores me encuentro con su chirriante canto. Lo que esta mañana he podido ver, deja bien claro que algunos gorriones se pueden convertir en auténticos guerreros.

Lo de hoy ha sido un extraordinario descubrimiento. Estaba tranquilamente observando a uno de los gorriones molineros que crían en la Escuela de Jardinería donde trabajo. Se encontraba encima de un difusor de riego y de repente se lanza al suelo cogiendo por el rabo a una despistada lagartija, el gorrión le da un par de sacudidas, haciendo que se golpee con el suelo, pero la cola de la lagartija se desprende (sistema utilizado por estos reptiles para escapar de sus depredadores), pero el gorrión vuelve a por ella (que andaba un poco atontada con los golpes) en un ágil y rápido vuelo. La vuelve a coger de nuevo por lo que le queda de cola y sigue zarandeándola…en ese momento puedo hacerle una foto (que suerte tener la cámara a mano).


Foto de pepenosela: Gorrión cazando una lagartija

Este gorrión molinero ha dejado bien claro que no es la primera vez que ha capturado una lagartija, sabía claramente que hacer con ella, siempre cogiéndola de la cola y dándole la espalda, ¡por si las moscas!
 Es sabido que los gorriones son principalmente granívoros y en época de cría llegan a capturar insectos para su pollada (saltamontes, pulgones, pequeños escarabajos, gusanos, lombrices….), pero que lleguen a capturar lagartijas, me ha dejado a cuadros.

¡Maravilloso el mundo natural que nos sigue sorprendiendo!